El mundo del baloncesto ha quedado impactado en las últimas horas con la noticia del fallecimiento de Adreian Payne. El ala-pivot estadounidense ha muerto a los 31 años de edad en un tiroteo producido en su propio domicilio en Orlando, Florida. Ex jugador NBA y Euroliga, Payne llegó a ser una figura muy prometedora durante su recorrido universitario, pero nunca llegó a explotar ni encontrar su hueco ni en la NBA ni fuera de las fronteras estadounidenses. Rodeado durante su vida de varias polémicas extradeportivas, como una acusación de agresión sexual durante su etapa universitaria, el norteamericano se ha ido a una temprana edad sin haber podido llegar a ser aquello que un día prometía.
Haciendo un repaso a su carrera podemos ver como Payne tuvo un gran impacto en Michigan. Tal era la proyección que fue elegido por Atlanta Hawks en el puesto número 15 del Draft de 2014 (apareciendo por delante de jugadores como Jokic, Capela, Joe Harris, Dinwiddie, Gary Harris, Nurkic o Jordan Clarkson), sin embargo, los problemas con las lesiones le impidieron tomar parte del equipo, disputando tan sólo 3 encuentros antes de partir hacia Minnesota. En Timberwolves permanecería desde febrero de 2015 hasta verano de 2017, logrando disputar 99 partidos, pero siendo siempre un jugador de segunda fila que iba de más a menos, intercalando muchas presencias en G-League. Ese verano puso rumbo a Orlando, pero de nuevo la G-League sería su escenario habitual hasta que, en enero de 2018 se destapó un caso de agresión sexual en el que Payne se veía salpicado. De ese modo, el jugador firmaba su final en Estados Unidos, lo que le llevó a probar la experiencia Europea de mano del Panathinaikos.
Esa temporada (2017-18), el equipo griego era sólido candidato a todo gracias a una gran plantilla que además se veía reforzada para la recta final con un jugador de grandes características. Payne fue entrando como una pieza de rotación demostrando poderío y físico, pero el Real Madrid (a posteriori campeón) barrió las ilusiones del equipo griego de alcanzar el título de Euroliga. La etapa griega la intercaló con un exitoso paso por China, donde Payne desplegó su mejor juego con unos promedios de 17 puntos y 8’6 rebotes por partido. De nuevo en Panathinaikos, el ala-pivot se vio relegado a un protagonismo escaso que le llevó a abandonar el equipo en marzo de 2019. De ahí hasta el pasado febrero, Payne probó suerte en Francia (ASVEL), Turquía (Ormanspor) y Lituania (Juventus Utena), llegando a ofrecer buenas sensaciones por momentos concretos, pero siendo incapaz de consolidarse como figura importante en ningún equipo.
En su palmarés final figuran una Liga Griega (2018), una Liga Francesa (2019) y dos Copas en sendos países (Grecia 2018 y Francia 2019), aunque siempre quedará la sensación de que podía haber sido un jugador dominante en Europa, como sí llegó a demostrar en su temporada en China y como así prometía en su época pre-NBA, pero los problemas físicos y los extradeportivos se lo impidieron. Los mensajes de pésame no han tardado en llegar, ya que era una persona muy querida en Michigan, donde más brilló como jugador de básquet y donde además, mostró su mejor versión social al entablar una sincera amistad con Lacey Holsworth, una niña de 8 años paciente de cáncer que supuso una inspiración y un ejemplo para él.
Desde Mate Al Aro queremos transmitir un mensaje de ánimo y pésame a todos sus familiares, amigos y compañeros. Que Descanse En Paz.
.

.