Jornada 24 de Euroliga. Real Madrid y Olympiakos B.C. se han citado en el feudo blanco para disputar todo un clásico de la máxima competición europea. Con ambos equipos clasificados en la parte alta de la tabla (1º vs 6º), el encuentro daba inicio al mes de febrero de ambos conjuntos.
Las sensaciones locales no eran las mejores en un partido que ha comenzado pausado, con anotación baja y con muy poco acierto exterior por parte de ambos equipos. Eso sí, el conjunto griego ha estado algo mejor, lo que le ha permitido finalizar los primeros 10 minutos con un 10-15 a su favor. Solamente Heurtel ha sido capaz de mantener el ritmo gracias a un 2/2 en triples, aunque a nivel coral esa estadística ha sido de 2/6 para el Madrid.
No mejoraría el equipo blanco en el segundo cuarto de juego, ya que esa estadística se ha visto empeorada yéndose hasta un 2/8 desde el 6’75 (en total un pobre 4 de 14). La solidez ofensiva y defensiva de los visitantes les ha permitido abrir brecha, teniendo a Sloukas y Vezenkov como referentes ofensivos (ambos con dobles dígitos anotadores al descanso). Heurtel de nuevo ha sido la luz blanca pese al pésimo porcentaje anotador de su escuadra.
Con un 24-38 al descanso, todo hacía indicar que el partido iba a ser muy complejo para los chicos de Laso. Pero la magia del Wikinz Center y la perseverancia del mejor equipo de Europa, ha hecho que la remontada haya sido posible amén de un espléndido tercer cuarto. Con una anotación de 26 tantos (en los dos primeros sólo habían logrado 24…), el equipo de Laso ha ido remontando ante unos griegos que han rebajado sus prestaciones hasta el punto de perder su ventaja en el marcador.
Con un ajustado 50-51, daban inicio los últimos 10 minutos de encuentro. Con ese martillo pilón que es el Real Madrid en las citas especiales, el equipo de Laso ha seguido sumando puntos de la mano de Heurtel, Rudy, Yabusele, Tavares y Sergio Llull, quien con sus dos triples de hoy se ha colocado como 4º máximo triplista de la historia de la Euroliga, superando nada menos que a Spanoulis. Al final el conjunto local ha impuesto su voluntad y se ha llevado el gato al agua, firmando una remontada sólida, de las que conquistan a los aficionados y de las que le hacen crecer como equipo.
La imagen más impactante la dejaba el francés Vincent Poirier, quien tras una agresión de Mckissis perdía un diente en la cancha. En los últimos minutos el encuentro ha estado algo más caliente (recordemos el pasado azulgrana del técnico Bartzokas), aunque ni mucho menos se ha descontrolado. Llegando al final de los 40 minutos, el Real Madrid sentenciaba un 75-67 (25-15 en el último cuarto), que le permite seguir en lo más alto de la tabla.
El equipo de Laso lo ha vuelto a hacer. El Real Madrid ha vuelto a mostrar su garra y pasión baloncestística en una bonita remontada que ha apaciguado las malas vibraciones del primer tiempo. Manteniendo la imbatibilidad local en la competición, el Madrid reafirma su puesto como número 1 en la clasificación (19-3).
Por parte de los griegos cabe destacar un papel bidireccional en el encuentro. El control y dominio del primer tiempo ha pasado a manos de su rival en el segundo. La aportación anotadora de Dorsey (13), Sloukas (14) y Vezenkov (16), así como el trabajo bajo los tableros de este último y Papanikolaou (27 rebotes entre todo el equipo), nada ha tenido que hacer frente a las 42 capturas de los locales (18 entre Tavares y Yabusele, con sendas 9 para cada uno). Penas fuera, su 12-9 en Euroliga y su 11-1 en Liga Griega, mantienen a Olympiakos como uno de los equipos más en forma de Europa.
La Euroliga sigue ofreciendo grandes partidos. El espectáculo continua garantizado.