Hace pocos días nos sorprendía Anna Cruz con el anuncio de que dejaba su actual equipo, el Kutxabank Araski, y las razones parecían que eran que buscaba algo más a nivel deportivo, en un proyecto donde iba a ser la pieza clave, pero que a nivel de resultados no ha acabado de arrancar.
La situación para Anna Cruz se estaba haciendo complicada y tras superar una grave lesión y buscar algo nuevo en Araski, ha decidido poner fin a esta aventura en el País Vasco e iniciar de nuevo en Casademont Zaragoza, donde seguro que mucho ha tenido que ver la presencia de Laura Nichols, compañera de Anna Cruz en la selección.
A pesar que había comentado a los medios la propia Anna Cruz que quería tomarse unos días de descanso para decidir hacia donde redirigir su carrera, poco ha tardado en encontrar acomodo en otro de los proyectos ambiciosos de esta Liga Femenina, con un contrato para lo que queda de temporada y la siguiente.
Para Pep Cargol, responsable de la dirección deportiva de Casademont Zaragoza, la incorporación de Anna, aportará mucha calidad la puesto de base y de escolta además de la experiencia de una jugadora que lo ha ganado casi todo en el baloncesto femenino y que a sus 34 años quiere apurar en la cancha sus últimos años de carrera, con el horizonte de los Juegos Olímpicos como colofón a un palmarés envidiable.