Un virus castigó al Valencia Basket la semana pasada en Milán perdiendo por 31 puntos, pero el equipo tenía ganas de probarse ante el campeón con La Fonteta repleta de aficionados.
El partido comenzó de la mejor forma para el espectador donde los dos equipos daban espectáculo en ambos lados de la pista con un marcador igualado. Los blancos empezaron arriba, con un gran Campazzo, aunque pronto asistimos al repunte local, con un Brandon Davies imperial ayudado por un buen Damien Ingles. El pívot americano se fue hasta los 18 puntos al término del primer cuarto después de haberle cogido la medida a los interiores del Real Madrid (26-24).
El segundo cuarto cambiaban las tornas del juego donde los locales daban la vuelta a la tortilla con un +8 a mitad del cuarto (37-29), pero pronto llegó la reacción visitante de la mano de Gabriel Deck. Sin embargo, unos últimos ataques efectivos de Valencia Basket enviaban el encuentro al descanso con una renta de +6 (49-43).
La reacción tras vestuarios del Real Madrid no se hizo esperar y devolvían la vuelta de tortilla al Valencia Basket con varias acciones de Musa y Hezonja para colocar el 55-58. Los de Mumbrú no daban el partido por perdido respondían con Ojeleye a los mandos para dejar todo abierto en el último cuarto (62-63).
Las defensas subieron y con ello Tavares comenzó a intimidar bajo aro valencianista. Los locales habían bajado el ritmo de la primera parte, pero aparecía Chris Jones para contrarrestar los 5 puntos seguidos de Hezonja que llevaban el partido empatado a 72. Una canasta de Campazzo a 34 segundos del final aventajaba a los blancos. Una penetración, el error de Jones a continuación y que Inglis no pudiera subir el balón cayéndose en el rechace permitió al Facu rematar desde la personal para el 73-76 final.
El Real Madrid sigue líder e invicto y el jueves recibe al AS Mónaco en el Wizink (20:45h). Por su parte, Valencia Basket viajará hasta el Palau para medirse el viernes al FC Barcelona (20:30h).