Un mermado UCAM Murcia cae por 65-88 contra el segundo equipo más en forma de la liga y los malagueños consiguen su undécima victoria consecutiva
Noche cerrada y fría en Murcia. Los jugadores universitarios habían llegado en bus 24 horas antes tras una odisea volviendo de Turquía: 4 horas de bus desde Bursa a Estambul, avión a Alicante y otro bus dirección Murcia. Este partido cierra un calendario apretado para los de Sito Alonso, 3 partidos en 9 días. El Murcia ya comenzó perdiendo el partido en la faceta física, y eso les lastraría mucho y más cuando juegas contra el segundo de la tabla.
Kendrick Perry comenzó desatado para los malagueños, con 7 puntos y un tapón brutal en los 5 primeros minutos. El Unicaja se mostró muy físico, como de costumbre, y los árbitros hicieron lo propio asentando un criterio permisivo y dialogante. El equipo pimentonero salió perdido, sin contundencia en el rebote y fallando ocasiones fáciles. El resultado: Un paupérrimo porcentaje del 15,4% de acierto pimentonero en tiros de campo. Moussa Diagne sigue sin demostrar contundencia en el 5, pero Sito no quiere jugar “small-ball” con un quinteto tan físico como el del Unicaja. El UCAM Murcia no metió ni un solo triple en todo el 1er cuarto, que fue la tumba de los murcianos con la zona 2-3 que plantó Ibón Navarro al final del primer periodo. (11-20)
El técnico del Unicaja tenía planes para el UCAM. Conociendo su cansancio, puso a Alberto Díaz a poner el cerrojo en un renqueante Ludvig Hakanson, único director de juego puro además de un cambio alto en el pick and roll para inhibir el pase al bloqueador que corta a canasta. Una antideportiva de Moussa Diagne tras golpear con el pie a Kravish (m.14) minó la moral universitaria, aprovechado por el Unicaja, que mató a triples y puntos tras segunda oportunidad al UCAM, que no cerró los rebotes. El UCAM replicó los cambios en los bloqueos sin efecto, ya que los jugadores estaban muy fatigados como para llegar a tiempo a su marca. UCAM, con una marcha menos que el Unicaja y con muchas imprecisiones traducidas en 10 pérdidas y un 28,5% de tiros de campo veía como los jugadores de blanco les adelantaban por izquierdo y por derecha (27-44).
Mientras tanto, en el descanso se celebró el lanzamiento de peluches a la pista en favor de los más necesitados en estas fechas tan señaladas. El equipo dirigido por Sito Alonso salió del descanso con su ímpetu característico incansable, pero el Unicaja no se achantó. La cosa no parecía cambiar y Sito Alonso paró momentánemante la sangría (m. 25). La avalancha ofensiva del Unicaja iba haciéndose más y más grande y el tercer cuarto fue de mal en peor para los murcianos. Si el cuadro pimentonero no tuviera suficiente con su cansancio físico, también tuvieron muchas faltas de concentración traducidas en 10 pérdidas y múltiples faltas en ataque que sentenció el partido con 10 minutos para el final (45-69).
No fue el día para los de Sito Alonso. Con 10 minutos sentenciados, la cuesta cada vez era más pronunciada y el Unicaja, además del trio arbitral, aplicó un castigo excesivo a una sombra de lo que este UCAM Murcia, que ganó a Breogán hace 5 días y selló anteayer su clasificación a octavos de la Basketball Champions League.