Quizás su nombre no os suene, pero el baloncesto va más allá de clubes, jugadores o entrenadores profesionales.
Hoy en MATE AL ARO hablamos con RUBÉN DÍAZ (Palencia, 8 de agosto de 1980).
¿De quién se trata?
Rubén es un apasionado de nuestro deporte hasta tal punto de ir más allá de la afición, formando parte del organigrama del Filipenses Baloncesto donde ejerce la función de Community Manager. Además participa en proyectos de cantera en Palencia, y colabora en distintos medios como es el nuestro.
Hoy será nuestro protagonista.
MAA: Gracias por atendernos Rubén.
RD: Las gracias os las tengo que dar yo a vosotros por fijaros en mí y en la labor que desempeño de manera amateur en un club escolar.
Muchas personas desarrollamos este tipo de actividad o similar en un club y gracias a los medios de comunicación como vuestra web, se nos das más visibilidad. Ello nos sirve de motivación para seguir con nuestro trabajo, y poder compaginarlo con nuestra vida privada.
MAA: ¿Cómo comenzó tu amor por el baloncesto?
RD: Hace unos 5 años aproximadamente y por casualidad.
He practicado el futbol amateur durante muchos años. Todo cambió a los 34, cuando lo dejé definitivamente por falta de ilusión, y en parte por comenzar a enamorarme del baloncesto.
Mi hijo mayor Óscar empezó a jugar en su colegio al baloncesto en las escuelas de Filipenses y como diría alguno “ahí empezó todo” (risas).
Poco a poco nos fuimos enganchando a este deporte toda la familia. Los últimos en caer han sido mi hijo pequeño Víctor y mi mujer Saray, a la cual quiero agradecer y decirle que sin su apoyo y paciencia con las horas que dejo de estar con ellos, esto no podría ser posible. Son muchas horas haciendo fotos, preparando entrevistas, tiempo en el ordenador o el móvil con las RRSS, etc.
Hay veces que ocurre que algo empieza como una locura, se convierte en lo mejor de tu vida. El baloncesto me ha regalado mucho y le debo bastante.
MAA: ¿Qué podrías contarnos sobre tu actividad en Filipenses?
RD: Básicamente mi labor se centra en Filipenses Baloncesto aportando lo que puedo como hace cada miembro del Club. Me ocupo desde hace 2 años de todo el área de comunicación del Club (prensa, fotografía y RRSS), aunque estoy disponible para cualquier cosa necesaria en la entidad.
Entrenar no puedo, ya que no tengo ni el título ni conocimientos necesarios para ello, pero me encanta ir a echar unas canastas. Por ejemplo, hace unos días he jugado mi primer partido de baloncesto (tengo 38 años) y ha sido con los reclusos de un centro penitenciario de Palencia. Por eso te digo que todos nos debemos ayudar y aportar lo que podamos. Ser altruista no cuesta nada y te aporta mucho en lo personal.
También me gustaría destacar que este año he tenido la suerte de ser llamado de una televisión local y varios medios radiofónicos para poder participar en unas tertulias de baloncesto palentino.
Una frase que me dijeron al comenzar en el club era que “mi equipo es mi familia” y con el pasar de los meses, ya soy uno más de esta familia. Estoy agradecido.
MAA: Una buena cantera, ¿qué valores piensas que debe inculcar?
RD: Los valores que se intentan inculcar son los valores que te sirven en el día a día. Esto pasa por ser un buen compañero, la amistad, el respeto, formar parte de un grupo, etc.
Yo recalcaría más que el aprender a ganar, lo importe es también el aprender a que no siempre se logra el éxito y no hay que tener miedo de ello. De todo se saca conclusiones positivas, y mi experiencia como jugador (fútbol) dice que se aprende más de las derrotas que las victorias.
No todo es el ganar, ya que los valores son lo importante. Muchas veces no se educada bien a la cantera y por este motivo algunos niños pueden tornar con la ilusión de ser parte de algo a ser unos juguetes rotos por el afán competitivo.
MAA: ¿Cuál puede ser el techo de Filipenses como Club?
RD: Es difícil saberlo. Nos planteamos el futuro temporada a temporada. Somos un club que sus jugadores son prácticamente en su totalidad del colegio.
El techo también depende de las ayudas que las instituciones y empresas nos puedan aportar, ya que somos una entidad sin ánimo de lucro.
Filipenses es un club mítico en el baloncesto femenino de la capital, aunque desde hace años ya es mixto.
En la actualidad estamos trabajando muy duro para que el equipo femenino retorne a Liga Femenina 2 y el equipo masculino haga un buen papel en Liga EBA, ahora que acaba de ascender.
MAA: ¿Está la ciudad de Palencia en uno de sus mejores momentos baloncestísticos?
RD: Actualmente pienso que sí, pero también hay otros muchos deportes que están haciendo muy bien las cosas y las canteras palentinas gozan de buena salud.
Concretando en el baloncesto, se están recogiendo los frutos de muchos años de trabajo y el buen hacer de muchas personas anónimas. Obviamente, a cada uno le gusta tener su espacio, por decirlo de alguna manera, pero es muy bonito ver a tantos jugadores y familias cuando nos juntamos en torneos navideños, finales escolares, eventos solidarios, etc.
Nos ayudamos entre todos y eso creo que es la base de la buena salud que tiene el baloncesto en Palencia.
MAA: Rubén, muchas gracias por tu tiempo y la dedicación que muestras día a día en nuestro deporte. Ha sido un placer.
RD: Ha sido un placer aportar mi granito de arena y dar visibilidad a todas las personas anónimas que estamos inmersas en proyectos de cantera. Mis palabras son también las de otra mucha gente que llevan muchos mas años que yo en esto y de las que aprendo cada día.

