El Carplus Fuenlabrada ha conseguido dos victorias contra dos rivales directos, Betis y Zaragoza, que le pueden venir muy bien en la entrega de notas a final de temporada, y no se encuentra con el agua al cuello como su rival de mañana sábado, el BAXI Manresa.
Los rojiblancos vienen de completar un auténtico desastre de partido contra el Breogán en casa, y es que no solo fueron los 36 puntos de diferencia final, si no la sensación de rendición en buena parte de los jugadores.
Únicamente Jerrick Harding sigue a lo suyo en la ofensiva siendo el máximo anotador de la competición con 22’2 tantos por partido, Juampi Vaulet a la heróica jugando en una posición, la de ala-pívot, en la que no está acostumbrado a hacerlo y la irrupción de la joven promesa Musa Sagnia (8’5 valoración).
En lo que respecta al Fuenlabrada, Jovan Novak (12’5 de valoración) es el líder de un equipo que no abusa del lanzamiento exterior, y se sitúa segundo en la tabla de anotadores de 2 puntos con 21’67 aciertos por partido.
En cambio, el Manresa es segundo en dos facetas negativas como lo son los balones perdidos (16’67) o las faltas cometidas (24’33).
Se avecinan cambios inminentes en los catalanes, quienes tendrán que hacer un esfuerzo económico si quieren revertir la situación. El primero en sonar para una posible salida es Marcus Lee, quien parece no haber encajado en los esquemas de Pedro Martínez y cuenta con el handicap de ser extracomunitario. Además, sigue teniendo problemas de lesiones, ya que Babatunde Olumuyiwa no se acaba de recuperar de su fascitis, Tyson Pérez tiene minutos restringidos por su sinovitis en la rodilla, Guillem Jou sigue sin poder reaparecer y Elias Valtonen tiene problemas personales que le impiden demostrar su potencial y ha viajado a su país este fin de semana.
Jose Luis Pichel no se fía del mal momento de su rival, y comentó en rueda de prensa que será un partido tenso y duro.