Obradoiro y Joventut llegaban al partido con una muy buena dinámica de victorias, dado que los gallegos llevaban tres de consecutivas, y el Joventut cuatro. Pero todo atisbo de partido igualado quedó dilapidado en el primer cuarto.
Los locales salieron muy fríos, y los visitantes no acusaron el partido físico que jugaron ante Venezia en Eurocup. En un abrir y cerrar de ojos se pusieron 2-10, teniendo que pedir Moncho Fernández el primer tiempo muerto del partido. Lejos de levantar el pie del acelerador, continuaron los visitantes ampliando la diferencia con un espectacular 2-19, con Tomic campando a sus anchas por la zona y sendos triples de Féliz, Ribas y Guy. La entrada en el partido de Robertson dio algo de aire a los locales (7-21), pero Birgander tomó el relevo de Tomic en la pintura y puso el +20 al final del primer cuarto (7-27). Partido muy encarrilado ya para los visitantes en el primer cuarto.
En el segundo cuarto, seis puntos consecutivos de los hermanos Scrubb puso a su equipo a 11 puntos (18-29), y el Sar empezó a creer en la remontada. Pero nada más lejos de la realidad. Andrés Féliz puso una marcha más a su equipo, y otra vez fueron estirando la diferencia hasta llegar al 24-47 del final del segundo cuarto.
El tercer cuarto fue un querer y no poder del cuadro local, eso si con un Rubén Guerrero imponente encadenando varias buenas acciones. Pero la diferencia no bajó en ningún momento de los 18 puntos, ante la desesperación de la afición local, que veían a su equipo incapaz de levantar el partido.
El último cuarto fue totalmente de transición, con los locales dando oportunidad al joven Santi Paz, y los visitantes a sus perlas Kragg (5 puntos en este cuarto) y Maronka. El parcial del último cuarto (28-22) permitió a los locales maquillar el resultado final.
Partido muy coral de los verdinegros, con 5 jugadores por encima de los 10 puntos, y varios jugadores recuperando y mejorando sensaciones (Guy, Birgander, Féliz,…). Para los locales, solo el ímpetu de Kassiis Robertson, la constancia de los hermanos Scrubb y la voluntad de Guerrero, se salvaron de un mal partido, muy lejos de los que habían realizado últimamente. Con este triunfo, Joventut se consolida en la parte alta de la tabla, mientras que Obradoiro continúa en una zona media-baja relativamente tranquila.

