Fallece a los 86 años, Elgin Baylor, jugador, entrenador y ejecutivo vinculado a la NBA desde 1958 hasta 2008.
Baylor llegó a la NBA con 24 años, ya que dejó la escuela secundaria un año y luego no tuvo beca para el segundo año en la universidad de Idaho. En total arrasó tres años en el periplo universitario con unos promedios de 31,3 puntos y 19,5 rebotes entre las universidades de Idaho y Seattle, perdiendo la final de 1958 con Seattle frente a Kentucky 84-72. Lógicamente los Minneapolis Lakers le seleccionaron en primera posición del draft de 1958.
En su debut en la liga profesional, Baylor consiguió 25 puntos ante Cincinnati Royals, equipo ante el que se negó a jugar meses después, el 16 enero de 1959 en Charleston, como protesta por la discriminación racial sufrida.
Baylor no había sido admitido en un hotel con sus compañeros de equipo en Charlotte, Carolina del Norte, dos meses antes, y afirmó: «No soy un perro, y si esto vuelve a suceder, no voy a jugar». En enero cuando llegaron al hotel de Charleston los tres jugadores de piel negra del equipo (Baylor, Boo Ellis y Ed Fleming) no podían registrarse y los Lakers se marcharon a otro hotel. Baylor se negó a jugar y dejó a los aficionados sin ver el juego del mejor novato. Le seleccionaron para el All-Star y, gracias a sus 24 puntos, 11 rebotes y una asistencia, compartió el premio MVP del partido con Bob Pettit. Acabó su primera temporada jugando 40,8 minutos, anotando 24,9 puntos, cogiendo 15 rebotes y repartiendo 4,1 asistencias. Con esos números espectaculares y un estilo de juego de saltos y movimientos poco habituales por entonces, fue nombrado Novato del año y alcanzó la Final, formando quinteto inicial con Leonard, Garmaker, Mikkelsen y Foust. Fueron barridos por los Celtics 4-0 y él hizo en las finales una media de 22,8 puntos y 11,8 rebotes.
“Era un tipo de jugador diferente. Nunca nadie había visto semejantes saltos.” – Frank Deford (periodista).
En su segunda temporada incrementaría las prestaciones para el equipo anotando 29,6 puntos y capturando 16,4 rebotes y además consiguió el récord de puntos el 8 de noviembre de 1959 al alcanzar 64 puntos (14/19 t1, 25 t2) frente a los Celtics, que superaban el registro de 63 puntos conseguidos por Joe Fulks en 1949.
Su juego iba en ascenso, su versatilidad y afán anotador le hizo meter nada menos que la cifra de 71 puntos (15/19 t1, 28 t2) el 15 de noviembre de 1960 a los Knicks; era el primer jugador en superar los 70 puntos y actualmente es la octava mejor marca. Sus estadísticas en la temporada 1960-1961 fueron espectaculares: 34,8 puntos, 19,8 rebotes (con una estatura de 1,96 m) y 5,1 asistencias.
Baylor, que era reservista del ejército de Estados Unidos, fue llamado a servicio activo durante la temporada 1961/62, siendo destinado en Washington; entre enero y marzo apenas intervino en siete partidos pero a pesar de jugar solo 48 partidos esa temporada consiguió anotar más de 1.800 puntos y promediar 38,3 puntos, 18,6 rebotes y 4,6 asistencias en 44,4 minutos. Se estima que en el encuentro del 28 de noviembre de1961 hizo 49 puntos, 18 rebotes y 10 tapones, dando muestras que podía hacer de todo. Esa temporada, con más partidos disputados, hubiera merecido ser el MVP y más aún de la manera que acabó; estaba disponible para la postemporada y durante 11 partidos no bajó de los 30 puntos en la mejor racha histórica de playoffs, los Lakers llegaron a la Final y en el 5º partido (14-4-1962) anotó 61 puntos y estableció el récord de la NBA, aún en pie, de puntos en un juego de la Final de la NBA. Además atrapó 22 rebotes. A pesar de su promedio de 40,6 puntos en la serie, los Celtics terminaron venciéndoles 4-3 en un igualadísimo séptimo partido que se resolvió en la prórroga. Él consiguió 284 puntos en el total de los siete partidos, una cifra que sigue siendo la mejor anotación total en unas series finales.
Estaba pletórico y así comenzó el siguiente curso, promediando 42,6 puntos en los últimos diez partidos del año, incluyendo en uno, los 48 puntos, 15 rebotes y 13 robos (sin ser registro oficial).
En playoffs nuevamente y tras una lucha igualada con los Hawks de Pettit pasaron a la Final y ahí estaban los Celtics. Esta vez cayeron en seis partidos ante Jones, Russell, Heinsohn y compañía. Baylor solo bajó de 30 puntos en el sexto partido.
Comenzó a tener problemas en la rodilla durante la temporada 1963-1964 y tuvo una lesión grave en el primer encuentro de los playoffs de 1965 y vio como su equipo, a pesar de su ausencia, liderado por un superlativo Jerry West alcanzaban la final y la volvían a perder ante Celtics (4-1).
Baylor nunca volvería a su elevado nivel, ya sus promedios no alcanzaron los 30 puntos por partido, tenía la rótula hecha añicos. Después de una temporada muy floja para él (16,6 puntos, 30,4 minutos) se rehízo en playoffs y entre West (34,2 pts) y él (26,8 pts) aupaban a los Lakers a otra final (1966) y para no variar esperaban los Celtics. En el primer encuentro West y Baylor combinaron 77 puntos y lograron vencer 133-129, pero los de Boston que llevaban siete títulos consecutivos ganaron los tres siguientes. Baylor con 41 puntos lideró el 5ª partido y en el sexto igualaron la serie; pero como en 1962, un séptimo encuentro muy igualado se resolvió a favor de los Celtics (95-93).
La revista Sports Illustrated dijo en 1966 que cuando Baylor estaba sano «que probablemente era el mejor jugador de todos los aspectos de la historia del deporte.»
Dos años más tarde, se repetía por sexta vez en diez años la misma final y por sexta vez, el vencedor era el equipo de Boston (4-2).
“Tenían mucha química y profundidad y Bill Russell les hacía especiales. No teníamos a nadie que parara a Bill Russell, así de simple.” – Baylor
Sus esfuerzos en puntos y rebotes, el nivel que mostraba en playoffs, ni la calidad del compañero West conseguían doblegar a los Celtics en las Finales. El campeonato se resistía estando tan cerca una y otra vez. En el verano de 1968 los Lakers anunciaron el fichaje de Wilt Chamberlain, que ponía toda la esperanza de alcanzar el anillo, una esperanza que volvió a terminar en el mismo punto, el destino le dejaba de nuevo en una Final a Baylor. Apenas tuvieron problemas para alcanzar la Final, pero de nuevo la némesis de Baylor aguardaba. Los de púrpura ganaron los dos primeros partidos y aunque los Celtics empataron, los de California tuvieron el sexto para ser campeones pero los Celtics llevaron el desenlace a un último partido. En el decisivo encuentro Chamberlain se retiró lesionado en el último cuarto y una canasta de Don Nelson proclamaba a Boston campeón (108-106).
“Teníamos mejores números, les habíamos ganado. Éramos mejores.” – recordaba Baylor, refiriéndose a sus victorias en la temporada regular.
Tras la retirada de buena parte del núcleo fuerte de los Celtics, el equipo no se clasificó para la lucha por el campeonato y dejaban vía libre a los Lakers. Eliminaron a Suns y a Hawks y Baylor llegaba a su séptima Final y por primera vez el rival no eran los Celtics. Con 35 años y sus problemas de rodilla, ya no aportaba lo de antaño pero aún tenía gas para ayudar a West y Chamberlain. Los Knicks eran un equipo sólido, el mejor de la temporada regular, y llevó la iniciativa en la serie, hasta que los Lakers empataron a tres y forzaron el séptimo partido. Los Knicks machacaron en la primera parte (69-42) y los intentos de remontada solo dejaron una nueva final perdida, 113 a 99.
Elgin se perdió la siguiente temporada (disputó dos partidos) por problemas en el tendón de Aquiles y en agosto de 1971 anunció que la próxima temporada definitivamente sería su última como profesional. «Sería fantástico si pudiéramos ganar todo».
A los nueve partidos de la temporada regular (31-10-1971) y con unos promedios de 11,8 puntos en 26,6 minutos, el entrenador Bill Sharman dijo que Baylor iba a ser reemplazado en la alineación titular por Jim McMillian. Baylor nunca había sido suplente y adelantó su retirada.
“Fuera de ser justos con los fans, a los Lakers, y para mí, siempre he querido llevar a cabo en la cancha el nivel y la altura de los estándares que he establecido a lo largo de mi carrera «. «No quiero prolongar mi carrera en un momento en que no puedo mantener estos estándares.» – dijo Baylor al retirarse. Su decisión condujo a dos grandes ironías del destino: el primer partido de los Lakers sin Baylor supuso el inicio de una racha de 33 partidos ganados consecutivamente, récord de todos los tiempos en la NBA y, además, al final de esa misma temporada, estando ya retirado, su equipo logró por fin conseguir el campeonato que a él se le negó durante toda su carrera. Los Lakers ganaron todo en 1972, al igual que Baylor esperaba, pero sin él.
Temporada regular: 846 partidos, 40 minutos, 27,4 puntos, 13,5 rebotes, 4,3 asistencias.
En total disputó 44 partidos de finales anotando 26,3 pts, es el 7º en minutos, el 3º en rebotes y el 4º en puntos, y nunca ganó el campeonato. «Yo estaba feliz de tener una gran carrera», dijo Baylor. «Nunca he temido que la gente mencione que el objetivo final es ganar un campeonato». «Yo di mi mejor esfuerzo», «Hice todo lo que pude.» – Comentaría en una entrevista de 2013.
Nada más dejar la práctica profesional aceptó un trabajo en la oficina principal de los Lakers, en colaboración con los departamentos de exploración y de relaciones públicas, y fue retirado su número 22.
Después ocupó el banquillo como entrenador de los New Orleans Jazz durante cuatro temporadas y años más tarde, en 1986, comenzó a trabajar de ejecutivo de Los Angeles Clippers. Baylor fue seleccionado como el ejecutivo de la NBA del año en 2006.