Como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Esa es la definición del COB en su pista y fuera de ella. Intratable en el Pazo Paco Paz y totalmente vulnerable fuera de él. Los últimos correctivos recibidos lejos del Pazo sembraron la desconfianza en un equipo capaz de lo mejor y de lo peor.
Hoy el conjunto cobista volvió a mostrar su mejor cara y pudimos ver a un COB tremendamente competitivo y acertado en su pista.
El equipo pucelano empezó fuerte con un inspirado Schmidt pero los locales no se amedrentaron, Justin Turner y sobre todo el lituano Mindaugas Kacinas, que hizo su mejor partido con la camiseta del COB (26 puntos, 21 al descanso) exhibían un acierto impecable en el tiro. El COB empezó a mandar pronto en el marcador.
Turner, muy castigado por las lesiones (no jugó en Madrid) volvió a vestirse de corto y tuvo una excelente actuación anotando 27 puntos y desatascando el ataque local cuando fue preciso. Los pucelanos por su parte notaron la baja de su estrella Mike Torres.
El juego ourensano fue coral -Gill y Radic cumplían en la pintura con su trabajo- y al descanso se llegaba con un 53 a 37 a favor de los locales. En la reanudación el Valladolid intentaba recortar las diferencias pero al término del tercer cuarto sólo rebajaba un punto la diferencia (69-54).
Los de Paco García no tiraban la toalla y a pesar de acercarse a diez puntos Félix Alonso puso a su quinteto inicial en la pista el cual puso las cosas en su sitio en los últimos seis minutos de juego. La fiesta local fue total (99-77) e incluso se produjo el debut en casa del base chino Bolong Zheng.
