
Un serio FC Barcelona se planta en la final tras superar a un desconocido Baskonia en el que sólo Pierria Henry mostró brillantez. Con un buen trabajo de los de Saras, defendiendo bien a un espesísimo Baskonia que hoy no encontró soluciones en estático más allá de los fogonazos del mencionado Henry, necesitó apenas una mini racha de sus estrellas desde la línea de 6’75 para poner las primeras diferencias en el luminoso.
Los problemas de Baskonia con el ataque en estático y sobre todo, con Henry en el banco fueron terribles. Cuando el Barça juega con su unidad «B» (si es que se puede hablar de segunda unidad en un equipo hecho a golpe de talonario) defiende mucho y bien, rebotea casi siempre más que su rival y si a todo esto le sumamos un paupérrimo 1 de 9 en triples de Baskonia en todo el primer tiempo nos podemos hacer una idea del nivel de la incomparecencia de los chicos de Ivanovic la noche de hoy. 38-27 al descanso.
En realidad, Baskonia se limitó a evitar una catástrofe y solo compareció sobre el parqué durante el último cuarto, con arreones de mérito, aunque más de casta que de basket. En el debe de los blaugrana quedará el no haber sabido/podido/querido rematar a un rival que con el juego de hoy tendría serios problemas para entrar en los PO de la ACB.
Pese a los 20 puntos de renta que llegó a manejar el Barça, el arranque de casta de los Baskonistas llegaron a poner un apretado 69-65 en el marcador. en ese momento a los de Dusko les faltó tiempo y temple. El rebote era propiedad privada azulgrana y Pierria Henry ya no anotaba tanto. El equipo de Saras, titubeante por momentos y algo cansado, resistió. Le queda el último paso. La final que ya desde el inicio estaba en todas las quinielas.
