La situación actual de Casademont Zaragoza no se podía sostener en el tiempo debido a la mala racha inicial después de cuatro derrotas. Martin Schiller se despide de la ciudad sin conocer la victoria después de una pretemporada que sembró algunas dudas en lo que a nivel de juego se refiere. Así mismo, Toni Muedra dimite como director deportivo del club después de incorporarse en febrero y ser una pieza clave en los fichajes necesarios para la salvación de la temporada pasada y la confección de la plantilla actual.
Es innegable que hacían falta cambios urgentes, sin embargo, parecía más lógico a estas alturas de temporada realizar fichajes antes que cambiar de entrenador debido a los visibles problemas en la confección de la plantilla. En estos primeros partidos el reparto de roles pareció saltar por los aires y se vieron malos gestos entre el técnico y varios de sus jugadores. En ningún momento se llegó a ver el juego alegre y coral que mostraba Žalgiris Kaunas en la temporada 2020-21 consiguiendo alzarse con la Liga y la Copa lituanas. Aleix Durán toma el mando del equipo de forma provisional a la espera del anuncio del nuevo entrenador. De sentarse finalmente en el banquillo la noche del sábado sería su segundo partido como técnico principal después de la derrota en Valencia por 81-79 en la jornada 25 de la pasada campaña.
Nada más anunciarse la destitución de Schiller se anunciaba también la dimisión de Muedra ante el Consejo de Administración. Se puede entender este movimiento ya que ha sido el responsable de la elaboración de la plantilla para esta temporada y en la elección de Schiller para su cargo. Reynaldo Benito, presidente del club, abogaba por la vuelta al Príncipe Felipe de Porfirio Fisac que no acabó produciéndose al imponerse la opinión del director deportivo. Ahora, ya sin Muedra en el club, el técnico segoviano parece ser el candidato mejor posicionado para el puesto vacante.