El proyecto de Estudiantes está confeccionado para subir si o si a la Liga Endesa. Y todos pensaban que sería mucho más fácil, pero hay que reconocer que esta Leb Oro es de las más duras de la historia.
Los resultados no perdonan y no estar primero ha supuesto la destitución de Jota Cuspinera, sobre todo por intentar cambiar las sensaciones del equipo que dejó muy mala imagen en el último partido ante Leyma Coruña, donde se dejó llevar en los últimos minutos. Eso en este equipo parece no ser perdonable y el relevo en el banquillo ha acabado llegando.
Y el hombre que ha llegado la banquillo sabe de que va esto. Es Diego Epifanio, que ya subió con Breogán, y que llega para este tramo final de competición donde el objetivo sigue siendo el mismo, ascender.
Con un partido menos que el líder Granada, los del Ramiro de Maeztu, están a un solo triunfo de ese liderato, aunque son realmente dos por tener el average perdido contra los nazaríes.
La Copa de la Princesa es poco premio para lo que busca Estudiantes, que no es otra cosa que volver cuanto antes con los mejores y eso es lo que se busca con este relevo sorprendente en el banquillo.
La mejor de las suertes a Jota, y también a Diego, que de esta competición conoce mucho y recibe el premio entrenando a uno de los históricos del baloncesto nacional.
