El Leyma Coruña tuvo que pelear duro hasta el final en el Pazo Paco Paz de Ourense para lograr la victoria que le pone con un pie en la Liga Endesa a expensas del importante partido de este miércoles contra el Tizona Burgos. Para ello contaron con el apoyo incondicional de unos 500 aficionados desplazados desde Coruña a Ourense. El derbi gallego cumplió con las expectativas de gran afluencia de público, buen juego y emoción hasta el final.
A pesar de un errático inicio de los locales fallando varios tiros liberados (2-14) poco a poco fueron remando para recortar distancias en el segundo cuarto (33-43 al descanso con una polémica personal pitada en el último segundo que le dio dos tiros libres a los coruñeses) El trío arbitral fue cuestionado durante todo el partido y dejaron sin señalar una importante antideportiva a favor de los cobistas en los minutos decisivos.
Los de Diego Epifanio pisaban el acelerador cuando los cobistas se acercaban en el marcador y siempre dispusieron de cómodas rentas hasta el último cuarto. Para ello hacían daño en la pintura jugando pick&roll con Diagné y contaban con unos acertados Lundqvist y Barrieta desde el exterior.
Los ourensanos poquito a poco fueron remontando en el tercer cuarto con un buen trabajo defensivo (a destacar la labor de Kacinas) y el acierto de Justin Turner y nunca le perdieron la cara al partido.
En la recta final y gracias el empuje del Pazo y el buen hacer de Radic y Turner se empató el partido a 70 con un triple de Llorente. Se pasó de nuevo a un 70-75 por la calidad de Lundqvist y los locales pelearon hasta el final pero Burjanadze con el 84-85 decidió con sangre fría desde el tiro libre.