Trabajada victoria del Tizona en el Pazo Paco Paz ante un luchador Ourense que nunca dio el partido por perdido pese a su mal juego en fases decisivas del mismo.
Diego Ocampo planteó desde el principio un partido con una durísima defensa presionante desde el saque de fondo local la cual hizo que su equipo recuperase muchos balones. Además ralentizó el ataque gallego en numerosas ocasiones y ese derroche físico no les pasó factura al final del partido. En ataque tuvo al norteamericano Cremo (20 puntos) como máximo exponente.
Los cobistas echaron en falta la aportación ofensiva de su estrella Justin Turner, recién salido de una lesión muscular y que, para más inri, tuvo que jugar con una incómoda máscara facial. Jawara también volvía de una lesión de espalda y no tuvo su mejor noche. Asimismo se echó en falta la intimidación del gigante local Romaro Gill (baja por gripe); los pívots burgaleses hicieron mucho daño en la pintura tras pick and roll y jugando por encima del aro.
Después de una primera parte muy igualada los visitantes adquirieron ventaja -a la postre decisiva- en el tercer cuarto (cuyo parcial fue de 14 a 23) El COB, todo fe pero lleno de imprecisiones, llegó a ponerse a 6 puntos (60-66) en el último período aunque jugando más con el corazón que con la cabeza. A partir de ahí después de tiempo muerto el Tizona volvió a adquirir ventaja gracias al acierto de Jofresa (61-73) pero no cerró el partido. Los locales tuvieron hasta un triple de López para ponerse a dos puntos pero se salió de dentro. Los múltiples tiros libres fallados por los ourensanos esta vez pesaron como una losa. Samu Rodríguez con 18 puntos fue su máximo anotador.
El Tizona se llevó justamente el triunfo por 7 puntos sin nada que reprocharle a los de Félix Alonso que lo intentaron todo hasta el final.
