Grupo Alega suma su decimosegunda victoria con premio además de la victoria, recupera el average con Ponferrada.
Bastantes incógnitas en el equipo cántabro, ya que tenían fichajes que aún no se habían estrenado con la camiseta del equipo aparte del parón obligado por el virus y además se añadía que antes del parón acumulaban dos derrotas seguidas.
Pues bien, las dudas se resolvieron rápidamente ya que desde el primer minuto los de David Mangas salieron muy concentrados a la pista, jugando un baloncesto que recordaba a el juego desplegado en las grandes tardes al comienzo de la temporada.
Una de las claves del partido fue recobrar la confianza en el juego interior cántabro, con dos nombres destacados: Tom Granado, que sumó para el equipo 19 puntos 7 rebotes y 6 asistencias como Walter Junior, que tras su paso por las ventanas FIBA añadió un doble doble de 13 puntos y 12 rebotes.
La llegada de Fernando Sierra y Javi Menéndez y la recuperación de Leo Cizmic y Will Perry fue un balón de oxígeno tremendo para los de Torrelavega, que con mejor reparto de minutos entre sus jugadores pudieron llegar al final del encuentro con mejores piernas no como sucedió en las últimas jornadas, donde se les veía bastante justos a nivel físico.
El partido que pudimos ver fue totalmente opuesto al de la ida en Ponferrada. El conjunto rojinegro demostró que en este final de temporada va a por todas haciendo un juego de equipo, haciendo así uno de los mejores partidos de la temporada sin lugar a duda.
Un inicio donde el visitante con dos triples consecutivos dio aparición a Tom Granado, dando un recital de baloncesto poniendo a los suyos al frente del marcador. Poco a poco, el juego interior local iba dominando la pintura y abriendo brecha en el marcador en este primer cuarto llegando al final de la primera batalla 7 puntos arriba.
En la segunda batalla, consolidó su buen momento de forma en el partido con un parcial de salida de 5-0, poniendo así la primera ventaja importante 29-19. Parecía que reaccionaban los visitantes, pero el juego de Granado y Junior volvía a abrir diferencias con un 6-2 de parcial. Otro parcial local, esta vez de 7-2, devolvía la ventaja al marcador local.
Tras la salida de vestuarios, los de Ponferrada salían convencidos de recortar la ventaja local con un parcial de 0-5 pero al que encontró rápida respuesta con un 18-4, y consiguiendo 17 puntos de diferencia que se antojaban definitivos para los visitantes.
Así fue, ya que en en el último cuarto las cosas fueron muy tranquilas para los locales que con una victoria final de 84-61 recuperaban el average particular.